La poesía escrita hoy en español ha convertido la enfermedad mental en uno de sus territorios más transitados, y no siempre con fortuna. La abundancia ha traído consigo un riesgo previsible: el del testimonio que se conforma con nombrar el padecimiento y confía en que la gravedad del asunto sostenga aquello que el poema, por sí mismo, no sostiene. Frente a esa deriva merece la…
